Los que me conoceis sabeís que vaya donde vaya, haga lo que haga, dejo rastros de turquesa. Es mi sello, mi identidad. Tal vez por mis origenes griegos y mis años de infancia en la isla griega de Corfú. El caso es que el color turquesa me tranquiliza, me da energia, y alegría. Incluso cuando miro hacía atrás en el resultado de algunos de mis proyectos de interiorismo encuentro que al final siempre convenzco a mi clientes para que haya por lo menos un rinconcito con un guiño turquesa en sus espacios. Es una obsesion, lo reconozco.
Callejon de una isla giega, pura magía.
Esta taza de ikea en color turquesa me da los buenos dias cada mañana, un té verde (porque no hay té turquesa!)
Esta podría ser la puerta de mi casa con el coche de mis sueños, pero no lo es...
Alexa Chung también se obsesiona con esmalte de uñas turquesa y anillo de YSL a juego. Me encanta.
Soy yo, o esto es pura armonía? Podria quedarme horas y horas contemplando este espectaculo de paz y buen gusto.
Love turquoise!
ResponderEliminar